4 Poemas del aislamiento

Emily, por Víctor Alfonso Arévalo Ramírez | @frank_alfonso5


No olvidemos que el error principal es:
Sentir, ver demasiado, saber demasiado
y sobre todo esperar algo
o sea, ser la mascota de la angustia o el perro fiel de la espera.

Da una mordida mordaz el sentido común al tiempo cuando se es consciente
del terror de la rutina -del va y del viene de las personas-
del va y viene de mí, yo -el otro que muere y resucita cuando quiere-.

¿Soñaba acaso Emily, un poco más de lo usual, escapar de la habitación?
La agorafobia, es un dulce beso del conocimiento.

Señales de humo, por Eduardo Paredes Ocampo | @eduardo_paredes

Con un acantilado de por medio,
nuestras cavernas se miran.
De osar infringir el sólo otearse y acercarnos,
arriesgaríamos que la lumbre, dentro, cese
-aciaga es la noche sin su fulgor.

Pero este grillete de chispas
no impide que, con su sobra,
de uno a otro peñasco,
un será de aire, una promesa que ensucia el cielo
nos labremos.


Sombras, por Heller H. | @hellerheese


Hay un manto demasiado largo

tendido sobre la faz disforme de nuestra tierra.

Hay ojos que nacen en la muerte como si fuesen soles,
y acaban con las sombras al menos un instante;
Ruedan desde las cumbres ondulando el manto, rebasando, de los cuerpos, las almas.

Nos han visto largamente,
con los brazos del tiempo extendidos desde sus pupilas;
Nos han arrancado el aliento, y de los ojos, el brillo.

Del rostro del día y la noche se disuelve el tiempo de capa en capa.
Náufragos en nuestro hogar, vemos disolverse también, puertas y ventanas.


Habitación amplia, por Lisbeth Huaman |@amarilis_h


Habitación amplia, vacía y fría.
La ventana del dormitorio está en la penumbra
y yo estoy aquí, como cada madrugada, como cada mañana,
como cada noche, con el llanto desgarrador y desconsolad de los gatos techeros.

Esta habitación no es mía es amplia, vacía y fría,
hay espacio para dos y yo estoy sola, cerrando cortinas, abriendo las piernas
consolándome dulce y fríamente.

Me refugio después de todo, más allá de todo, más fuerte que todo,
cada noche y cada día, cada minuto
más allá de los 20 años y para siempre.