Tania Hernández | Gotas de agua

El cielo de la noche anunciaba tormenta. Primero la lluviecita de los pasos de mi mamá yendo a la cocina, como gotitas de agua que van pidiéndole permiso al suelo, para que no se enoje, para que no invoque el chaparrón que todo lo inunda, que todo lo disuelve. La vista nublada por los sollozos casi inaudibles de un miedo conocido. De pronto, la luz de la sala se enciende, la puerta se cierra en un trueno. Un rayo, un trueno: es mi padre, es el viento, es el huracán que entra. La voz de papá cayendo en aguacero que aplasta sin piedad.

Meto la cabeza bajo la chamarra, pero no puedo dormir. Tengo miedo de que al despertar encuentre la casa inundada y a mi mamá ahogada en un torrente de gritos, de insultos y de maltratos. Tengo miedo que, entre sueños, la humedad de mi propio llanto no me deje respirar.

El miedo. El miedo moja, el miedo arrasa, el miedo inunda. Hoy lo vi inundando los ojos de mi hijo. Se derramaba en gotas por sus mejillas. Y detrás del miedo me vi a mí mismo, convertido en tempestad. Convertido en un maldito plagio de lo que fue mi padre.


Tania Hernández nació en Guatemala, Ciudad. Es Ingeniera en Sistemas e Informática, con estudios de Filología Latinoamericana y Análisis Fílmico. Ha participado en varias publicaciones antológicas y así como en revistas y diarios locales. Cuenta con tres libros de cuentos cortos publicados: Love veintediez de Editorial Sin Tecomates, Desnudar santos de edición conjunta de La Maleta Ilegal y Alas de Barrilete, y Cuentos para adultos fantásticos de Editorial Alambique.


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