Penélope Rivera: En la escuela se estudia a los autores hombres y a las autoras sólo para cosas de niños

Penélope Rivera es una artista visual mexicana que ha compartido con nosotros la misión de la Red de Narradoras México y su más reciente actividad, la Jornada de la maternidad y los cuentos: «Muchos de los cuentos tienen a la madre como protagonista, otros tienen que ver con el ejercicio de la maternidad desde la óptica infantil y otros conceptos de maternidad como la representación histórica, la relación con la Tierra, la matriz, el rol de la familia, entre otros, y es allí cuando los públicos se multiplican, y los colaboradores de varios países. Hasta ahora, hay cuentos que tienen hasta 2500 reproducciones».

Verónica Vidal: Penélope cuéntanos acerca de la misión de la Red de Narradoras México y cómo se ha tejido esta organización.

Penélope Rivera: Conocí a Jaqueline González, en un movimiento que se llama Alegra en albergue, luego coincidimos en Buga Colombia, en el 32 Encuentro de Contadores de Historias y leyendas, posterior a eso, llegamos a la conclusión de que la mayoría de las personas dedicadas a la narración oral, somos mujeres. Entonces, desde nuestra perspectiva femenina y feminista, dijimos que sería interesante articular a todas las compañeras que nos dedicamos a hacer narración oral en el país en una Red. Esto surgió el año pasado, y para el verano, comenzamos con el grupo en WhatsApp. El objetivo es la difusión y divulgación de las actividades que hacen las narradoras mexicanas y extranjeras que residen en México; además de proporcionar un espacio de encuentro físico y virtual para compartir apuntes, ideas, conocimientos, experiencias, convocatorias, talleres, investigación y análisis. La red comenzó a tejerse vía WhatsApp, ahora ya somos más de 130 compañeras, de trece estados de la República Mexicana, y también mujeres extranjeras que radican y hacen actividades dentro del país. Comenzamos a consolidarla un poco más. De inmediato se unió Emma Reyes, y a partir de allí generamos la fanpage y el grupo en Facebook, y se fueron sumando más compañeras para hacer el equipo de coordinación. Realmente fue muy rápido. Iniciamos con la estrategia de cuántas narradoras conocíamos personalmente, enviándoles un mensaje para saber si les interesaba articularse a la red, las agregamos, y cuando nos dimos cuenta, ya éramos muchísimas. De ahí se generaron las otras plataformas y empezamos a monitorear las actividades de la red. Digamos, la configuramos a finales de agosto y ya para diciembre terminamos de vaciar ideas, objetivos, misión y una visión académica del quehacer desde la comunidad. Al inicio pensamos en narradoras orales; e invitamos a emergentes y consagradas de todas las edades. Así empezamos a sumar, articulando también a otras compañeras importantes en el fomento lector y la oralidad, como mediadoras de lectura, escritoras, bibliotecarias, editoras y promotoras culturales. Digamos que la red está conformada por todas aquellas creadoras que nos dedicamos a la narración. Para enero de este año, realizamos la primera reunión física, para sorpresa nuestra, llegaron nuevas compañeras que aún no estaban dentro de la red. Generamos tareas específicas: un sistema de registro para generar un directorio, y de ahí salieron objetivos y propuestas concretas que no hemos podido llevar a cabo por el Covid-19, pero están ahí y se han tejido lentamente. La mayoría de las compañeras son líderes de colectivos, bibliotecarias, promotoras o representantes de círculos y grupo de lectura en escuelas. En la mayoría de los colectivos y agrupaciones hacen talleres y jornadas. Y muchas de las compañeras son académicas importantes en la investigación y formación profesional, o líderes de festivales que se hacen dentro del país. Digamos que la red se teje de una forma lenta y desde muchas directrices.

V.V: Hay un punto que considero crucial en la radiografía que me das de la Red de Narradoras y es el fundamento feminista.

P.R: Somos una Red de mujeres, no propiamente una red feminista, aunque muchas seamos activistas. Creo que se trata de unir las voces de muchas mujeres desde diferentes perspectivas. Tal vez no todas tengamos la misma postura ideológica, política y activista, pero contribuimos al desarrollo humano a través de la oralidad, la narración, la creatividad, y la educación literaria y artística, con un sentir profundo desde la óptica femenina.

jornada de la maternidad red de narradoras mexico

Te quiero platicar un poco sobre la jornada de la maternidad y los cuentos. En cuanto al origen de esta jornada, surge de la necesidad de expresar la maternidad desde varias ópticas y la importancia que tienen las madres en el fomento de la lectura. Nace del querer contar historias desde la madre, desde la hija, desde la maestra que educa y ejerce un papel importante en la formación de los pequeños; también desde la madre tierra, o cualquier figura cultural de la maternidad que exista. Porque leerle a los hijos, no se trata sólo de leer un libro, es afecto, como nos comenta la compañera Irma Lucila Loya en su video, quien habla de la importancia del arrullo como la primera oralidad entre madre e hijo. Existe además, la oralidad en los cuentos prenatales, libros prenatales y de ahí todas las infancias hasta los adultos. Hay que fomentar la lectura, la oralidad y el ejercicio creativo de transmitir la palabra hablada y escrita, pero también dar voces a otros que ya escribieron sobre eso. De allí decidimos hacer la convocatoria internacional, dando voz a narradoras experiencia, emergentes y a todas aquellas voces que quisieran expresarse, y nos sorprendimos de la respuesta. Tuvimos noventa y cuatro participaciones.

Participación de Eliana Sánchez en la Jornada de la maternidad y los cuentos.

Había madres con hijos, abuelas con hijos, niñas, niños, pequeños fragmentos de lectura, cuentos editados, cuentos ya montados, de esos que entre más los contamos mejor nos salen. Había quienes recordaban algo de imprevisto en medio del vídeo, había poemas. Textos conservadores y otros de una visión de la maternidad más contemporánea. Muchos videos de mediación de lectura, con el uso del libro como elemento importante de apoyo y fomento. Tuvimos bastantes charlas o recomendaciones. Cabe destacar que hubo participación de hombres y de mujeres, lo cual es parte de la finalidad de la red. La red es de mujeres, pero genera plataformas para mostrar otras ópticas, por ejemplo, la educación hacia otras masculinidades no violentas e incluyentes. Celebramos que hay mucha participación de compañeros narradores, lo cual es muy grato.

Fíjate que ya habíamos cerrado la fecha de recepción de la jornada, y todavía seguíamos recibiendo vídeos. Fue un éxito.

Participación de Isaac Osorio en la Jornada de la maternidad y los cuentos.

V.V: Tuve la oportunidad de revisar los vídeos y llamó muchísimo mi atención la colaboración de Paula Rivera, la directora de la Compañía Fonámbules del Teatro, acompañada por una gran muñeca, que habló de la importancia del contacto físico a la hora de contar cuentos. Me pareció un ejercicio muy hermoso la búsqueda de múltiples enfoques, más allá del binomio madre-hijo. Lo que le dio peso a la voz de una maestra que puede ser madre, en el sentido de orientar, y cómo las mujeres que no somos madres nos sentimos motivadas a compartir conocimiento, oralidad y mantener la perspectiva de género. De hacer llegar la educación, la cultura y la literatura a esos espacios donde todavía no había llegado y adonde ha llegado, reforzar. Todo esto me lleva a preguntarte ¿cómo está el panorama de la promoción de lectura cuando iniciaron la Red de narradoras y cómo está ahora, después de las actividades y cuáles han sido los resultados?

P.R: Yo creo que el panorama no ha cambiado. Te comento cómo funciona. Hay una parte de la que está encargado el gobierno, instituciones como la Secretaría de Cultura, con áreas específicas de fomento a la lectura, también la Secretaría de Educación Pública con áreas de fomento desde las aulas. Antes ambas secretarias estaban juntas y había una vinculación mucho más constante en el flujo de intercambio con las escuelas y las instituciones culturales. Otra institución es el Sistema de Desarrollo Infantil y Familiar, que aisladamente hace actividades de fomento a la lectura. Hay muchos programas, bibliotecas, y extensiones especializadas en lectura, así como agrupaciones, que yo creo, es gracias a esas agrupaciones que continúan estos proyectos. Somos una población tan grande en este país, que no hay programa que dé abasto. Alguna vez hubo alternativas significativas en el país, por ejemplo una dotación de libros bien seleccionados y filtrados, de buena calidad, contemporáneos, ilustrados, de muchos temas y géneros, con una clasificación muy concreta en cuanto a edades, para bebetecas, preescolares, primaria alta, primaria baja y secundaria. Esa dotación de libros llegó a cada escuela del país. Hasta la fecha es la única que tienen y es de hace dos sexenios. Obviamente se roban los libros, se rompen, pasa lo que tiene que pasar cuando los utilizan los niños. Había dentro del programa rincones de lectura que las maestras han estado llevando a cabo, sigue habiendo libros, pero la dotación ya no es igual ni del mismo nivel, ni la misma cantidad. Eso sucede muy a menudo: lanzan programas para el fomento lector, que son buenos, donde el docente tiene un papel importante, pero se comienzan a diluir porque no hay continuidad, no hay motivación, no hay presupuestos; hay cambios de gobierno y con ello, cambios en las políticas.

Tenemos algunas bibliotecas muy activas de la Ciudad de México y en algunos estados con áreas infantiles muy bien construidas. Espacios donde ellos pueden leer y volverse asiduos. Hay bibliotecas donde los hijos de los vendedores ambulantes llegan y se sienten en un espacio para leer, y se convierten en lectores que luego continúan asistiendo a la biblioteca, ya de adolescentes y adultos.

Se han generado algunos programas con padres y madres voluntarios, que son iniciativas muy bonitas, sin embargo tienen carencias o son aburridos, porque hay que tener en cuenta de que el fomento a la lectura tiene que ser dinámico, divertido, debe contar con una base pedagógica, porque estamos compartiendo contenidos.

Por otro lado, y me imagino que también sucede en tu país, Verónica, hay una serie de publicaciones que se basan en autores que ya son clásicos y reinterpretados. No dan cabida a autores contemporáneos de la literatura infantil o de la literatura en general, de una u otra manera, solamente se difunde la cultura clásica, y especialmente la clásica europea. Es decir, los Grimm, Dickens y ya. No estoy diciendo que esté mal, porque también hay que vincular con las lecturas clásicas, y para los nuevos lectores, estas las lecturas clásicas son nuevas. Tenemos ferias del libro importantes, tanto infantil y juvenil, como de adultos, y en cada una hacen publicaciones, programación y venta de libros, y se quedan cortas, porque las personas que asisten a las ferias, son personas asiduas a consumir productos culturales, pero no van las personas de comunidades pequeñitas, rurales o las colonias populares. Ni siquiera la feria va hasta ellos. Existen libro clubes, que surgen y se disuelven por falta de apoyos y no pueden evolucionar. Algunos son persistentes, grupos muy particulares los que continúan haciendo fomento a la lectura en las comunidades, barrios, pueblos, lomas, zonas rurales y zonas rurales urbanizadas. Aunque tengamos grandes ferias, asiste solamente un porcentaje de la población. Aunque sí hay una estructura fuerte de fomento a la lectura, como siempre, no es permanente; algunas veces es una iniciativa muy buena y no hay continuidad, porque siempre faltan recursos económicos.

También creo que hay una invasión de libros comerciales basados en Disney, Netflix, animé o series, que los niños ya conocen, hay que darles otras opciones y de otros creadores. He visto en otros países cómo la gente en las calles va leyendo, México no es un país que lea por placer, leen por obligación cuando son muy jóvenes y ese también es un problema complejo, porque se vuelve una obligación escolar y pierden el gusto por leer. Sólo hay un pequeño porcentaje de chicos que les gusta leer pero por placer, y la población en general deja de hacerlo porque no sabe qué leer aunque tengamos cientos de librerías o bibliotecas. A veces las madres, padres y abuelos, comienzan a leer con los pequeños, es aquí cuando se vuelve importante tomar en cuenta las edades lectoras; a veces se empiezan a leer ya grandes, es allí donde podemos ganar terreno en el fomento a la lectura.

Tenemos ferias del libro importantes, tanto infantil y juvenil, como de adultos, y en cada una hacen publicaciones, programación y venta de libros, y se quedan cortas, porque las personas que asisten a las ferias, son personas asiduas a consumir productos culturales, pero no van las personas de comunidades pequeñitas, rurales o las colonias populares. Ni siquiera la feria va hasta ellos.

V.V: Desgraciadamente, América Latina tiene escenarios muy parecidos. Mi esposo y yo somos de Venezuela y en cualquier librería de nuestra ciudad natal, siempre encontrábamos los mismos títulos y, por lo general, sólo los que solicitaban para actividades escolares: La Odisea, La Ilíada, etc. Existía en la ciudad una iniciativa gubernamental llamada Librerías del Sur, que nos proveía de mucha más variedad, títulos de autores nacionales contemporáneos y precios aún más asequibles, pero como todo lo que venga de alguno de los ministerios, no hay constancia en la administración y los espacios poco a poco se caen. El otro punto es el de la cultura del no-lector. El que anda en la calle leyendo es un introvertido, huye del mundo y con esas etiquetas se va satanizando el acto de leer y se adopta una postura errada por parte de la sociedad latinoamericana: recurrir al libro sólo cuando estás aburrido porque es la última opción. El tema de los títulos y la producción nacional. México tiene clásicos excepcionales, Venezuela y Perú también, pero entonces la presencia de los clásicos se convierte en caudillismo y las nuevas narrativas, la nueva poesía, tiene una promoción más dependiente de sus propios autores que de otros medios. Pero qué bonito sería, que un cuento de Alberto Chimal, o de Sol Linares, un poema de Cristina Peri Rossi o de Gustavo Pereira se leyera en las escuelas. Que la juventud no tenga que esperar a estar en la universidad o pertenecer a un colectivo literario para saber de ellos. Te pregunto, ¿cómo es el acercamiento orientativo hacia las madres, que crecieron con esta cultura del libro como última opción, para que se sumen y asuman la literatura como algo vital?

P.R: Me parece interesante este análisis de la cultura del no-lector. Recordé la novela Fahrenheit 451. Creo que todo esto tiene un trasfondo machista, como si la lectura o la academia restara fuerza y masculinidad, de ahí la importancia de que las madres sean las protagonistas del fomento a la lectura y este enfoque orientativo. Aquí en México hay una expresión peyorativa, que es “puto” y se usa para decir que alguien es cobarde. Entonces cuando alguien le regala un libro a un niño, le dicen: «¿Por qué le regalas un libro al niño? Lo vas a hacer un puto, un tonto, lo vas a afeminar, lo vas a hacer vulnerable». Hay concepciones muy arcaicas, que siguen pesando en hombres y mujeres. Demos una vuelta de tuerca, un cambio de pensamiento en el sistema de crianza, educación y enseñanza, aunque se dé lentamente. Debemos cambiar la concepción de que en la escuela, se estudia a los autores hombres y no a las autoras, o que la lectura es sólo para cosas de niños, y una vez que crecen ya no pueden leer, y menos historias hechas por mujeres. Dejar de estigmatizar al lector. Yo creo que a veces no leen no porque no quieran, sino porque no se enteran, es decir, tienen más peso los medios, el Tiktok y otras plataformas, que libros. Ahorita por ejemplo, hay un boom de cuentacuentos, todo el mundo está usando el cuento como una forma de expresión en las redes, durante la pandemia. Un boom de cosas buenas y creativas, y otras no tanto, y todo se consume de acuerdo al perfil de cada quien. Pero pese a la oleada de memes y video-tik toks, tenemos miles de personas haciendo vídeos-cuentos, y creo que lo importante es que comparten sus historias e invierten el tiempo en algo que tenga que ver con leer o con la oralidad, sean buenos o malos los resultados. Siempre tenemos historias en las redes sociales, lo que necesitamos son buenas historias, y buenos contenidos. Creo que con las posibilidades de cada uno, debemos dar opciones y espacios de expresión para las familias, iremos viendo los avances y las pequeñas recompensas.

Aquí en México hay una expresión peyorativa, que es “puto” y se usa para decir que alguien es cobarde. Entonces cuando alguien le regala un libro a un niño, le dicen: «¿Por qué le regalas un libro al niño? Lo vas a hacer un puto, un tonto, lo vas a afeminar, lo vas a hacer vulnerable».

Nos queda luchar por la continuidad, los recursos, la industria editorial y tratar de aminorar lo que signifique un obstáculo para los proyectos de cultura. Cuando veo que alguien se fue contento de la sala de lectura y luego vuelve, o que la mamá se queda en un rincón leyendo, o si se les sugiere una actividad asisten a ella, o que van a la feria de libro por voluntad, es una gran recompensa. Es hermoso, que aunque se acercan poquito a poquito, a la literatura, seguramente no se alejarán.

Penélope Rivera
Artista visual, Narradora oral y Gestora Cultural. Se ha desarrollado también como: docente de arte, productora escenógrafa. Ha estudiado especialidades en gestión cultural, antropología cultural y curaduría. Ha participado en diferentes ferias y festivales de artes, cultura y fomento a la lectura del país como FILIJ, FILZ, Papirolas, FIL, FILIJ Tamaulipas, FILIJ Reynosa, Feria del Libro del Estado de México entre otras. E internacionales como Encuentro de Narradores y Contadores de historias y leyendas en Buga, Cali, Colombia 2018 y Festival Contame pué en Corrientes Argentina 2019. Actualmente es Productora Ejecutiva de Compañía Fonámbules, Presidenta de Fonámbules Producciones AC, Productora en Pushale Like, Coordinadora en el Encuentro de teatro hecho por niñas niños y jóvenes en la FILZ, Creativa en el Programa de radio podcast Disertaciones ociosas y Directora en el Encuentro Internacional de Arte Corporal Fonámbules. Ha coordinado en Cumbre Tajín, Fiestas de Reyes, Villa Iluminada, Fórmula 1, Feria de la Comunicación Alternativa entre otras. Ha sido docente a nivel preescolar en la Secretaría de Educación y Bienestar Social del Estado de México, maestra de pintura en colegios privados, profesora de Promoción Cultural en la UACM y tallerista de diferentes actividades desde 2000 a la fecha. Actualmente es becaria en Pacmyc 2020 con un proyecto de creación literaria infantil en Iztapalapa.

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