André Breton | México superó el excurso del surrealismo.

<<Excursos surreales: paralogías; lúdico uso de la imaginación en escenarios sin gravedad o sucesos atemporales; paradojas; onírico éter, cuerpos flotantes y arquitectura fantasmagórica; escénica contemplación orgánica; sinsentido; tergiversación de las tópicas freudianas; amorfa personalidad en las pinturas y en la literatura; reinterpretación del absurdo existencial>>.  

Dalí  había mencionado abiertamente el disgusto hacia la competencia inintencional de sus obras con el ethos mexicano. Edward James utilizó el escénico mexicanísimo para sus castillos. En el Reino Unido nace Leonora Carrington quien más tarde se nacionalizaría mexicana. Remedios Varo es exiliada de España a México. Luis Buñuel escogió Polanco para filmar El ángel exterminador. Henri Cartier-Bresson tiene fotografías de Mariachis con cerveza corona.  En fin, el escenario mexicano parece un hogar o al menos un magnetismo para los artistas percusores del surrealismo. 

A través de los manifiestos de André Breton sobre el surrealismo y ciertas conferencias traza ciertos cánones del movimiento, sin ser per sé el canon de su manifiesto, las conferencias de México en el 38 son un documento en el que expresa su admiración por el país.  

Brinquemos al presente: al otear la realidad mexicana parece permanecer en el surrealismo, escondido detrás de la promesa “globalizante” y el capitalismo fundado en metal inoxidable: la arquitectura detrás del aforismo less is more de Van der Rohe que dictamina puros rectángulos (fálicos si se cree en Freud) minimalistas que constituyen la metrópoli futurista que soñó Fritz Lang.  En México se ven intentos de uniformarse con la globalización pero continúa siendo una arquitectura yuxtapuesta de una lógica del sinsentido: al doblar en la esquina después de un semáforo ordenando el trafico de la sobrepoblación, en una intersección del periférico se transporta —como un umbral de fantasía— a una calle empedrada y anacrónica.

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En Antología del humor negro, Breton hace alusión al autor que parece marcar pauta para el siglo XX, la figura de la figura de Kafka (redundancia intencional). El proceso y el valor de su personaje Joseph K. han sido analizados en varios tratados de crítica literaria y filosóficos, Camus lo utiliza como cierre al Mito de Sísifo: La pesadilla kaflkiana como un castigo de la piedra de Sísifo pero en un tribunal por un crimen que no se cometió. La sobre-explotación de interpretar a Kafka una y otra vez a inicios del siglo XX se debe a que hizo de manera muy simple algunos tópicos nihilistas, sociológicos, pragmáticos, éticos. En fin, englobó muchas tópicas interesantes a la filosofía, en la pesadilla que es el tribunal eterno de Joseph K.  Breton, por otra parte, utiliza la figura de Gregorio Samsa en la Metamorfosis para considerarlo como una comedia. Amanecer siendo un insecto es tomado por André Breton como humor negro. 

La resilencia cultural del mexicano muestra una cercanía a dicho excurso al convertir de la comedia un medio catártico. En la antología se encuentran diversos autores (Nietzsche y Sade, por ejemplo) que muestran que Breton entendía por humor negro una situación controversial, la ruptura de un paradigma social y el ataque a los cánones de lo estético. Algo mexicanísimo reírnos del desastre y la tragedia. Un ethos de comicidad que converge con la tragedia.

La mejor comedia es la política mexicana, usémoslo como ejemplo: no hay discurso más escueto o más falso que las campañas políticas, simplemente es esquizofrénico, todo el aparato lingüístico es un estimado o una yuxtaposición de lo irreal. El verdadero absurdo es un “líder político” que vive en una realidad alterna. Claro que es una génesis de miseria, injusticia social, feminicidios, pobreza y afines de otras desgracias, pero estamos en un parámetro cuyo discurso es encontrar al hombre-escarabajo como un elemento de comicidad. 

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El principal vínculo del surrealismo con México se trata del sinsentido: las historias callejeras, la improvisación, las soluciones caseras; ver un carrito de tamales usado como automóvil con una familia de tres hijos; los crucifijos exuberantes en los coches; el altar de muertos en el cofre de un pecero; las coloridas fachadas de edificios abandonados; intersecciones de coches cuyos semáforos y vialidad parecen haber sido diseñados con el propósito de colisionar. En fin, este es el sinsentido que hizo que Dalí se sintiera intimidado por México, aunque no hay mucho dicho sobre la antología de Humor Negro y la comedia mexicana, pues esta antología no es el texto principal de Breton.

El índice de esta recopilación consta de irruptores intelectuales cuya obra ha sido considerada como grotesca, abyecta o esperpéntica, al igual que el humor negro mexicano.