Categorías
Canaimera

Omar Ortiz Forero I El cantor en el incendio

Cuando veo a la muchachada en la calle, vociferando y reclamando por los derechos de todos, cantando, bailando y poniéndole color e imaginación al frío asfalto, me digo, “no llores, todavía hay tiempo para la poesía.»

Al mediar el mes de agosto del año en curso, me encontré con los poetas Erik González y Francisco Trejo, de Paserios Ediciones, en San Miguel Cañadas, pueblo trepado en lo más alto de la Sierra de Tepotzotlán. Durante la tarde llegaron al restaurante de mi padre; el cielo azul se iluminaba por los destellos del sol en declive: signo de la calidez que se deparaba, pues junto a González y Trejo, venía también el poeta Omar Ortiz Forero, bogotano de nacimiento, pero de corazón tulueño. Fue una sorpresa grata. Con anterioridad había leído la obra del maestro Ortiz Forero y su pluma me había parecido siempre de las más iluminadas de su generación. Iluminada por ese misticismo que sólo se adquiere si viene uno del campo, del pueblo, de la provincia. Ortiz Forero, luego de estrechar con firmeza mi mano, extendió, como carta de presentación (por lo demás, innecesaria), su más reciente poemario Pequeña historia de mi país (Letra a Letra, 2021). Algo de tristeza se vislumbraba en los ojos del poeta y no era para menos, Colombia estaba, como ahora, ardiendo. Los versos del libro que me obsequiaba también reflejaban esa desolación, pero como la poesía no puede fracasar, también prometían esperanza. Aquella tarde platicamos igual que si fuéramos viejos amigos, en parte azuzados por el mezcal que llevaban González y Trejo para mediar timideces, mismas que nunca, por fortuna, llegaron. Algo he de recrear en esta entrevista de aquel diálogo crepuscular. Omar Ortiz Forero, Premio Nacional de Poesía por la Universidad de Antioquia, se desempeña como profesor en la Universidad Central del Valle de Tuluá (UCEVA). Estudió abogacía (porque no le quedó de otra), pero ha sido reconocido por su labor en la gestoría cultural de su región. Prolijo es en premios y libros. Dirige la legendaria revista Luna nueva, que ya cuenta los treinta y tres años de vida. Su obra ha sido publicada en diversos países de Latinoamérica, así como en España y Francia.

  • ¿Maestro, qué significa su Pequeña historia…para un gran país como lo es Colombia?
  • La Historia, así con H mayúscula, está hecha de pequeños o grandes episodios, con h minúscula, que van determinando el rumbo de un individuo o de una colectividad, para sus logros o para sus fracasos, para su grandeza o su miseria. En el caso de Colombia, como de buena parte de nuestra América, estos episodios los generan unas élites que solo miran hacia sus beneficios particulares. Por ello, al propiciar dichos hechos, los mismos, siempre ocasionan un desmedro abusivo y arbitrario sobre los intereses del colectivo que dirigen y que ellos, desde su cinismo sinvergüenza, llaman “nuestro país” o “nuestra patria”. El “país” o la “patria”, de ellos, claro.
  • ¿Por qué está ardiendo Colombia, maestro?
  • Porque desde la aparición del narcotráfico, las organizaciones criminales que se lucran con estos dineros, han logrado hacerse con la dirección del Estado, por medio de cadenas de contratistas que reemplazaron a los partidos políticos y que instauraron un régimen de corrupción sin precedentes en la historia del país. Esta situación, más la llegada de la pandemia, ha profundizado de manera inclemente las desigualdades económicas y sociales de los colombianos y ha generado un clima de violencia sistemática, dirigida desde el Estado, contra las organizaciones políticas y sociales que trabajan por mejorar las condiciones de vida de por lo menos el 80% de la nación. Hay que tener en cuenta que en estos momentos la población desplazada en Colombia llega a por lo menos, siete millones de habitantes y las víctimas de violencias de todo tipo en los últimos 50 años de conflicto se calculan en más de un millón de homicidios, por lo menos 170 desapariciones forzadas y más de diez mil víctimas de torturas. Con este panorama, se puede hacer usted una idea de las condiciones de resentimiento y rabia, que nutren cotidianamente a la sociedad colombiana. 
  • ¿Cuál ha sido el papel de los escritores en los recientes disturbios sociales de su país?
  • En general, son voces solidarias con los que luchan por mejorar, desde sus trabajos comunitarios, las condiciones de vida de los colombianos. Voces de denuncia a los atropellos por parte del Estado contra la pobrecía. Por eso los sindican desde el gobierno como enemigos y los castigan negándoles la posibilidad de representar al país en diferentes eventos internacionales, ya que, desde el Ministerio de Relaciones, o Cancillería, se habla de que dicha representación debe de estar encomendada a “escritores neutrales”
  • ¿Qué significa ser poeta, hoy, en Colombia?
  • Dignificar la palabra por medio de una poética que sea en verdad verbo y carne del hombre y la mujer colombianos, víctimas de ultraje y la barbarie.
  • ¿Cuál es su visión de la literatura contemporánea latinoamericana?
  • Me gustan voces como la de la mexicana Valeria Luiselli, las argentinas Mariana Enríquez y Samanta Schweblin, del peruano Fernando Iweasaki, del chileno Pedro Lemebel, del brasileño Rubem Fonseca, de la colombo-uruguaya Fernanda Trías, de los colombianos Pedro Badràn, Felipe Agudelo, Daniel Ferreira, Daniel Ángel, Cristian Valencia, Paul Brito, Adelaida Fernández, para citar algunos, sin desmerecer los muchos que he leído con atención y gusto.
  • ¿Qué prevalece entre los escritores actuales de Latinoamérica: un diálogo o un silencio?
  • A pesar de que las redes sociales hacen posible que las noticias sobre Encuentros de Escritores y eventos literarios en general se publiciten y las palabras de muchos de quienes participan en los mentados eventos tengan una inmejorable tribuna, creo que un verdadero diálogo entre escritores del continente no existe desde que las editoriales, los manager y los representantes literarios, hablan por ellos o, lo que es peor, establecen lo que es literariamente correcto decir o callar.
  • ¿Qué significa para usted la rebeldía?
  • Básicamente lo que plantea Camus en El hombre rebelde (1951) que la misma debe ser un accionar constante frente a la defensa de la libertad y la justicia. En este sentido me declaro en conflicto permanente contra todo autoritarismo venga de donde viniere.
  • ¿Entonces es usted un rebelde?
  • Visto desde los enunciados anteriores, sí. Este es un mundo que cada vez recurre con mayor intensidad a la manipulación de nuestras conciencias, pretendiendo anular la imaginación, la fantasía y el pensamiento crítico, en búsqueda de un unanimismo aterrador que tiene su expresión final y totalitaria en el triunfo del algoritmo.
  • ¿De qué manera la violencia ha determinado la estética de la poesía latinoamericana contemporánea?
  • Desde los inicios de nuestra vida republicana, cuando las gestas libertadoras iniciaron el extrañamiento colonial de España, los conflictos propiciados por las élites han caracterizado nuestro devenir político. Desde el Río Bravo hasta el Río de la Plata, se han minimizado el valor y la importancia de nutridos sectores de nuestra población, indios, negros, mestizos, mulatos, en la conformación y puesta en marcha de nuestras pretendidas democracias, lo que ha contribuido a un permanente enfrentamiento entre el Estado y sus gobernados. Esta situación marca de alguna manera toda la historia de nuestra creación literaria, aún en momentos que pareciera discurrir hacia otras orillas más tranquilas.
  • ¿Cuál considera usted que es la importancia de la gestoría cultural sobre todo en las ciudades de provincia?
  • Partamos que es la provincia la verdadera alma de una nación, y así, desde esa perspectiva podemos decir que es desde allí que surgen las verdaderas necesidades de proteger y desarrollar una gestión que, desde la diversidad y la multiplicidad de miradas y propuestas culturales, afiance e impulse el compromiso de sus individuos con el sentir de una tradición y con el enriquecimiento de la misma para avanzar hacia una verdadera cultura colectiva y universal.
  • Platíquenos de esa aventura llamada Luna Nueva.
  • Luna Nueva, es una bella aventura que nació en 1987 y que se mantiene en su intención de difundir y enaltecer la obra de poetas y ensayistas de la órbita latinoamericana. Son ya 34 años de acoger en sus páginas a poetas de renombre, pero también a nuevas voces que tienen desde allí la oportunidad de publicar una nutrida muestra de su obra para el beneplácito de nuestros lectores.
  • ¿Podrá algún día cumplirse el sueño bolivariano?
  • No lo creo, y ese válido sueño para el momento en que fue visualizado, en los tiempos que corren puede convertirse en una atroz pesadilla.
  • ¿Qué densidad tienen en su vida Tuluá?
  • Tuluá, es una ciudad con todas las comodidades de una ciudad contemporánea, pero sin ninguno de sus defectos mayores, y lo más importante donde sus habitantes somos dueños de nuestro tiempo y de nuestras siestas. Lo que ya es una manera humana de vivir.
  • En su Declaración de principios habla de “perturbar almas y desorientar espíritus” ¿cuál es su clave para ejercer dichas potencias?
  • Tener siempre la convicción de que el poder envilece y actuar en consecuencia.
  • Durante nuestra conversación en Tepotzotlán, casi que empezamos a hacer una radiografía de los poetas colombianos y salió a relucir el nombre de Raúl Gómez Jattin, a quien usted parece conocer bien. No quiero dejar pasar la ocasión de que nos hable de ese vate al que el olvido quiere arrastrar a sus lares:
  • Me interesa la obra de Gómez Jattin que no gira en base a su insania mental. Me parece que su calidad poética está dada por los poemas que hablan del Valle del Sinú, que fue su tierra adoptiva, o por los poemas que exaltan la infancia, la amistad, o los que hacen un desolador retrato de sus padecimientos y angustias, que en últimas son los mismos de buena parte de sus conciudadanos. Y me gusta sobre manera que las nuevas generaciones lo lean y lo valoren por su verdadera trascendencia.
  • ¿Latinoamérica se olvida de sus poetas, maestro?
  • Latinoamérica se olvida de todo, mi querido Juan. Nuestra memoria de gallina, al decir de Cepeda Samudio, es una constante cultural del Continente. Pero curiosamente con la poesía hay un resurgir de la oralidad y la oralidad es memoria, así que esa es otra de nuestra grandes y actuales paradojas.
  • Por último, maestro, ¿cómo impedir que sigan traficando con nuestros cuerpos y envenenando nuestras emociones?
  • Yo no tengo la formula, pero cuando veo a la muchachada en la calle, vociferando y reclamando por los derechos de todos, cantando, bailando y poniéndole color e imaginación al frío asfalto, me digo, “no llores, todavía hay tiempo para la poesía.»
En San Miguel Cañadas. Los poetas Erik González y Francisco Trejo, detrás del maestro Omar Ortiz Forero.

Por Juan de Dios Maya Avila

Juan de Dios Maya Avila (Tepotzotlán, 1980). Becario de la Fundación para las Letras Mexicanas, del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y del Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico. Ganó el Concurso Internacional de Cuento, Mito y Leyenda Andrés Henestrosa 2012 y el Concurso Latinoamericano de Cuento Edmundo Valadés 2019. Ha publicado los libros
La venganza de los aztecas (mitos y profecías) (Seculta-Oaxaca, 2012) (traducido parcialmente por la Texas
A&M International), Soboma y Gonorra (Resistencia, 2018), El Jorobado de Tepotzotlán (Literatelia, 2020) y La Serpiente y el Manzano (Paserios ediciones, 2021), y editado y antologado los libros Érase un dios jorobado
(Ediciones Periféricas-Pacmyc, 2019) y Érase una bruja Malinalco (Ediciones Periféricas-Fonca, 2021). En el
año 2013 funda el Concurso Estatal Pensador Mexicano de Literatura escrita por Niños y Jóvenes (antes Concurso
Estatal de Cuento y Poesía para Niños y Jóvenes San Miguel Cañadas). Actualmente es titular de la columna de entrevistas Canaimera en la revista hispanoamericana El Camaleón.
Su obra ha sido traducida al inglés, esloveno y otomí.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.