Fernanda Fatureto | Exilio

1.

Exílio,
esse lugar sem nome.
Não se reconhece mais a paisagem
nem semelhança com outro país.
Um outro estado,
mesmo artifício da luz filtrada pela janela.
Cidade em trânsito –
sitiada pelo desconhecido rosto envelhecido da tarde.
Não há parâmetro para quem chega desapercebido pelo atlântico,
ou por um outro oceano qualquer.
E aquela colina suspensa indica os sonhos que se dissipam
sobre a noite,
como outra noite qualquer
se não fosse obtusa essa estranha miragem.

Exilio,
Ese lugar sin nombre.
No se reconoce más el paisaje
ni semejanza con otro país.
Otro estado,
incluso un artificio de la luz filtrada por la ventana.
Ciudad en tránsito ―
sitiada por el desconocido rostro envejecido de la tarde.
No hay parámetro para quien llega desapercibido por el Atlántico
o por cualquier otro océano.
Y aquella colina suspendida indica los sueños que se disipan
sobre la noche,
como otra noche cualquiera
si no fuera obtuso ese extraño espejismo.
 
2.
A palavra cala todo vestígio:
Como salvar um corpo em declínio
Imerso em pleno mar.
Um peso uma réstia um ato da criação;
a tentativa de dizer algo novo sob formas gastas.
Um mergulho ciente de que voltar à superfície
é encontrar o caminho de volta para a casa.
A imensidão das águas,
o puro artifício das imagens tecendo uma frase,
um discurso,
um prólogo.
Encontrar o sentido do que se escreve:
um exercício resignado de medo e de cura
onde nada se cala e tudo é silêncio.
 
2.
La palabra calla todo vestigio:
Cómo salvar un cuerpo en declive
Inmerso en pleno mar.
Un preso, una racha, un acto de creación:
la tentativa de decir algo nuevo bajo formas gastadas.
Una inmersión consciente de volver a la superficie
es encontrar el camino de vuelta para la casa.
La inmensidad de las aguas,
el artificio puro de las imágenes tejiendo una frase,
un discurso,
un prólogo.
Encontrar el sentido de lo que se escribe:
un ejercicio resignado de miedo y de curación
donde nada se calla y todo es silencio.

3.
O rosto é a maior de todas as ficções
fixo no esboço do tempo
perdido entre um mero semblante
que declina sua face no anonimato
das ruas estreitas,
em que a multidão acena alguma paragem
que lhe marque o vinco das primeiras rugas
de expressão –
como aquele sorriso fino ao lhe reconhecer
perdido entre muitos:
ao dar a primeira face ficamos marcados no rastro
de um pequeno incêndio.
 
3.
El rostro es la mayor de todas las ficciones
fijo en el esbozo del tiempo
perdido entre un mero semblante
que declina su cara en el anonimato
de calles estrechas
cuando la multitud agita algún paraje
que le marca el pliegue de las primeras arrugas
de expresión –
como esa delgada sonrisa cuando te reconozco
perdido entre muchos:
al dar la primera cara, quedamos marcados en el camino
de un pequeño incendio.

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Fernanda Fatureto (Brasil, 1982) es poeta y escritora. Autora de Ensayos para una caída (Penaluz, 2017) e Intimidad inconfesable (Patuá, 2014). Posee poemas en revistas literarias brasileñas; en las revistas portuguesas Eufeme e InComunidade; en las revistas españolas Cuaderno Ático y Liberoamérica y en la revista mexicana El periódico de las señoras.

Traducción de Leo de Soulas.